El Municipio Santo Domingo Oeste nació al formarse la provincia Santo Domingo, que fue un desprendimiento de la otrora ciudad del mismo nombre.
La ley de su creación es la No.163-01, promulgada el 16 de octubre del 2001. Para esa fecha formaban parte de ese municipio los entonces distritos municipales Los Alcarrizos y Pedro Brand, que luego fueron segregados al ser convertidos en municipios.1

En virtud del desprendimiento territorial de que fue objeto el Municipio Santo Domingo Oeste, a menos de cuatro años de su formación, se dispuso en el artículo 8, párrafo I de la Ley 64-05, del 31 de enero del 2005, que sus límites son los siguientes:

" Los límites del municipio Santo Domingo Oeste serán: al Norte, la autopista Duarte; al Sur, el Mar Caribe y la avenida Gregorio Luperón; al Este, parte del Distrito Nacional y la avenida Gregorio Luperón; al Oeste, el municipio Los Alcarrizos y la provincia San Cristóbal."2

En sus casi 58 kilómetros cuadrados hay cerca de 400 mil habitantes, de conformidad con las proyecciones que se derivan del censo de población y vivienda efectuado en el año 2010.-3

Manoguayabo

Manoguayabo es uno de los sectores más grandes y poblados del Municipio Santo Domingo Oeste. Otros territorios de esa entidad administrativa de los cuales hay una larga historia que contar son Herrera, Las Caobas, Las Palmas, Bayona, Palavé, Caballona, Batey Bienvenido, etc. En una crónica como esta es imposible hacer una breve radiografía de todos ellos.



Manoguayabo tiene una cooperativa con raigambre histórica, por ser la primera entidad de ese tipo creada en el país, en octubre del 1946. Lleva desde entonces el mismo nombre de la comunidad donde tiene su base central de operaciones. Esa populosa comunidad es, en consecuencia, la cuna del cooperativismo nacional. A partir de esa fecha, con un forzado paréntesis de cuatro años (1959-1964), ha brindado sus servicios comunitarios a cientos de familias que desenvuelven su vida allí y en zonas aledañas.

En Manoguayabo hay decenas de complejos habitacionales que se han ido creando especialmente desde las dos últimas décadas del siglo pasado hasta ahora, lo cual le ha dado un perfil diferente al paisaje urbano de esa demarcación.

Es uno de los pueblos dormitorios de la Capital de la República, dada su cercanía y múltiples interconexiones con la misma.

Ahora es parte vital del Municipio Santo Domingo Oeste, pero siempre se le tuvo como uno de los principales lugares del extrarradio de la ciudad de Santo Domingo. Así figura incluso en diccionarios geográficos-históricos del país.

"Manoguayabo. Sitio inmediato a la ciudad de Santo Domingo."Así lo consignó apropiadamente el historiador José Gabriel García, con lo cual resaltaba el impacto positivo que en diversos aspectos ha tenido esa población a través del tiempo.4

Tres personalidades de Manoguayabo

En la comunidad de Manoguayabo han nacido muchas personas de gran valía en la sociedad dominicana y más allá. Sería prolijo hablar de todas ellas. Como muestra es pertinente señalar tres de gran resonancia nacional e internacional.

Pedro Martínez. Nació en Manoguayabo. Una figura estelar del béisbol mundial. Posee un largo palmarés en su carrera profesional como lanzador. Los bateadores le temían por la potencia de su brazo y la inteligencia con la cual manejaba la esférica desde el montículo de los tiradores.

Pruebas al canto: Obtuvo tres premios Cy Young (distinción anual al mejor lanzador de las grandes ligas); ocho veces estuvo en el muy cotizado enfrentamiento de "todos estrellas", en los EE.UU. En virtud de sus hazañas figura desde el 26 de julio del 2015 como miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, la pequeña ciudad del Estado de New York en uno de cuyos edificios emblemáticos figuran con letras doradas las biografías de los deportistas que han acumulado números sobresalientes en su paso por el béisbol de Grandes Ligas.



Cuco Valoy. Natural de Manoguayabo, cuando ese lugar estaba formado por grandes fincas agropecuarias de unos cuantos personajes de la vida política y económica de la ciudad de Santo Domingo. De extracción social humilde, supo vencer los múltiples obstáculos que trae aparejada la más extrema pobreza y convertirse en una de las figuras más sobresalientes de la música popular dominicana.

Sus canciones giran generalmente hacia la denuncia de las desigualdades sociales y los abusos de los fuertes contra los débiles en sentido general. Muchas de ellas son himnos de rebeldía frente a la opresión política que ha sufrido el pueblo dominicano en muchos tramos de su historia.

Cheché Abreu. Nativo de Manoguayabo. En su adolescencia y primera juventud se dedicaba a la carpintería, oficio del cual emigró hacia otras actividades, incluyendo la marinería dominicana; pero en lo que más se destacó fue como cantante de son, merengue y otro tipo de canciones que forman parte de las predilectas del gusto musical del pueblo dominicano. Posee la triple condición de compositor, cantante y arreglista.

Durante décadas brilló en el llamado "hit parade" criollo, con interpretaciones que se hicieron inolvidables en muchos sectores. La negra Pola, Llegó la Mañana, son Mi Gente, entre muchas otras composiciones, colocaron el nombre de Cheché Abreu en gratos recuerdos de millones de personas.

Cheché Abreu fue el creador del ritmo mangué, tal vez sin clara ubicación en el pentagrama, sin corcheas ni fusa, ni semicorchea, por ser una mezcla abigarrada de muchas cosas, pero que caló en el gusto colectivo hasta convertirlo en todo un fenómeno de popularidad.

A parte de su gran carisma en el arte popular dominicano, y su amplia colección de sombreros, a Cheché Abreu se le reconoce como un gran preocupado por las causas sociales de Manoguayabo y sectores vecinos, incluyendo actividades deportivas, creación de centros educativos, incentivos para el fomento de cooperativas, operativos de salud, etc.

Bayona

En la actualidad Bayona es una de las áreas de mayor movimiento social del Municipio Santo Domingo Oeste.

Su origen se remonta a más de dos siglos atrás, cuando sus tierras eran cañaverales y hatos ganaderos.

Probablemente el nombre se lo puso algún gallego oriundo del poblado homónimo, situado en la provincia de Pontevedra, en la Galicia que da al Océano Atlántico.

Bayona era un ingenio que para el 1810 pertenecía al jerarca colonial español José de la Vega. Se fue poblando y las estadísticas habitacionales arrojan que para el 1945 tenía 988 habitantes.5




En Bayona funcionaba el Cuartel General de los españolizados seguidores de Juan Sánchez Ramírez, quienes en noviembre de 1808 lograron poner término a la llamada Era de Francia en el país. Así figura en las memorias del caudillo cotuisano, y en las notas explicativas que de las mismas hizo el fraile capuchino Cipriano de Utrera.6

Los registros históricos consignan que en Bayona "meneó las armas con valentía" Miguel Pizarro, un aguerrido capitán de infantería que asedió durante varios días a las tropas francesas acantonadas en la ciudad de Santo Domingo.

Los dirigentes del movimiento denominado La Reconquista se aprovecharon de la efervescencia política y militar que se produjo en la península ibérica con el apresamiento, en la ciudad francesa de Bayona, de la familia real de España.

Ciriaco Ramírez, en Azua, fue el primero en levantarse contra los franceses. Lo demás es historia conocida, con el desembarco por el Este del país de Juan Sánchez Ramírez, y su triunfo contra el general Jean-Louis Ferrand y su soldadesca, en el cerro seybano de Palo Hincado.

Complejo arquitectónico del siglo XVI en Engombe

Engombe es, por su rico pasado y por el legado histórico que allí se acuna, uno de los más importantes ámbitos del municipio Santo Domingo Oeste.

En el tramo final de la cuenca del río Haina, en el territorio del sector Engombe, a pocos kilómetros de su desembocadura en el Mar Caribe, se encuentra un conjunto de construcciones de piedras que datan del siglo XVI, las cuales formaban parte del ingenio azucarero que en principio fue bautizado como Santa Ana.

En realidad era un trapiche que producía derivados de la caña de azúcar, con la utilización de seres humanos esclavizados y animales de carga. Estuvo operando intensamente desde el 1528 al 1534.Luego fue languideciendo por múltiples causas.



Según los registros históricos fue de los primeros ingenios en edificarse en América. Hoy se le conoce como las Ruinas de Engombe. De las construcciones rurales correspondientes a la primera etapa de la colonización española, para fabricar azúcar de caña y otros productos conexos, es de las que más completas se conservan, al menos el chalé central.

El edificio principal de ese complejo arquitectónico era un palacio (aún en pie, aunque destechado, sin puertas ni portales) donde habitaban, con sus respectivas familias, los magnates que fueron sus dueños originales, el español Pedro Vázquez de Mella y su asociado el genovés Esteban Justinián.

Quedan algunos restos, básicamente laterales, del galpón donde malvivían los esclavos utilizados en las labores agrícola y de molienda del trapiche de referencia; una pequeña capilla, restaurada, así como un mogollón de piedras que son reminiscencia de otras edificaciones del lugar, como los depósitos para el almacenaje de azúcar moreno, miel, guarapo, cachaza, bagacillo y otros subproductos de la caña de azúcar.

Las Ruinas del Ingenio Engombe, su residencia e instalaciones, fueron declarados Monumento Nacional, en la categoría de Monumentos Arquitectónicos. Así lo dispone el artículo 3 de la Ley 492, del 27 de octubre de 1969.-7

Por la longitud y la latitud en que están situadas las Ruinas de Engombe fueron incluidas en el llamado cinturón verde de la entonces ciudad de Santo Domingo. Gran parte del mismo quedó dentro de la provincia del mismo nombre.

La disposición legal que creó el referido cinturón verde, como parte de la pretensión fallida de preservar el entorno vegetal de la principal ciudad del país, fue el Decreto 183-93, emitido el 24 de junio de 1993, cuyo artículo 3 reza así: "Para la protección integral de dicha área no se permitirán asentamientos ni actividades productivas, salvo aquellas que se establezcan en los planes de manejo y luego que sean ordenadas por el Poder Ejecutivo."8

Desde el 20 de marzo del 2002 el conjunto arquitectónico de las Ruinas de Engombe se denominan oficialmente Mirador del Oeste.

Un lugar como ese debiera ser convertido en un centro de visitas asiduas especialmente de escolares y turistas, por múltiples razones: Es una muestra representativa de los primeros pasos de la industria azucarera del país; una prueba tangible de la esclavitud en el Caribe y, además, un solar histórico para evocar el gran contraste que hubo en el modo de vida colonial. Unos nadando en la opulencia y otros en condiciones infrahumanas.

Engombe en la invasión de los ingleses

La historia de Engombe no se reduce al referido ingenio, antes llamado Santa Ana, con una ristra de hechos que sirven para esquematizar la parte más cruda y dura del coloniaje español en América.

Un hecho histórico que también colocó al sitio de Engombe en la historia criolla fue la invasión de los ingleses en el año 1655, encabezada por el almirante William Penn y el general Robert Venables, por órdenes de Oliverio Cromwell, llamado Gran Protector de Inglaterra.

El gran historiador Emilio Rodríguez Demorizi publicó en el 1957 una obra que arrojó mucha luz sobre dicha invasión (la cual tuvo uno de sus escenarios a Engombe) aportando testimonios de mandos militares y políticos ingleses de mediado del siglo XVII, en los que reconocen el fracaso que tuvo aquí ese otrora imperio poderoso.

Las aludidas opiniones fueron recopiladas en archivos dispersos por la historiadora Irene Wright: "uno de los más vergonzosos desastres que jamás sufrieron las armas británicas."9

Uno de los caminos que utilizaron en la referida fecha los ingleses para penetrar hasta la ciudad de Santo Domingo comenzaba en los contornos de Manoguayabo, por el área de Engombe, y se proyectaba hasta el sitio conocido como la Esperilla, y que era conocido entonces como "el camino grande".

Los documentos de la época contienen la información de que en el ingenio de Engombe los soldados ingleses y combatientes reclutados en las islas del Caribe oriental profanaron allí una estatua de Santa Ana.



Según las notas de Bernardino de Meneses y Bracamonte, mejor conocido como el conde de Peñalba (que era el gobernador colonial español al momento de producirse la referida invasión) publicadas varias veces por diferentes autores, los asaltantes ingleses también dejaron en la ruta de Engombe a Santo Domingo "cáscaras de naranjas, sartas de gallinas desplumadas, calabazos, azúcar, tabaco, barrilillos y botijuelas, en que traían agua...."

El 4 de mayo de 1655, según cita que hace Bernardo Vega de dos historiadores, "ese día Antonio Hernández de Cuellar y sus hombres otra vez mataron ingleses"..."que venían a asar carne en el atillo de don Juan de Mieses (Engombe).No reservaban potricos, mulas ni cavallos, porque perecían de hambre."10

Religión en la cotidianidad

Miles de moradores del hoy Municipio Santo Domingo Oeste han tenido una larga tradición en el ejercicio de la fe católica y de otras religiones del credo cristiano.

A partir de la década de los años 60 del siglo pasado se crearon en ese territorio las parroquias católicas Espíritu Santo y Nuestra Señora de la Altagracia, en el sector Herrera. Nuestra Señora del Rosario, en Manoguayabo; y San Pedro Nolasco, en Las Palmas. De ellas surgieron decenas de templos que incrementaron la feligresía de la zona.

Muchos de los sacerdotes católicos que han sido párrocos en la comunidad de fieles del hoy municipio Santo Domingo Oeste surgieron de las filas de la Congregación del Corazón Inmaculado de María (CICM), fundada el 28 de noviembre de 1862 por el sacerdote belga Teófilo Verbist, fallecido a los 45 años de edad, en Mongolia Interior, China.



Esos sacerdotes llegaron a la República Dominicana en el año 1958, desplegando inicialmente sus actividades por varias comunidades del Sur.

En Herrera, Manoguayabo y zonas aledañas comenzaron su andadura de asistencia espiritual y social el 15 de noviembre de 1967, cuando el Padre Florentino De Ley fue nombrado párroco de la Parroquia Espíritu Santo, en Herrera. Otros misioneros de la referida entidad clerical de derecho pontificio que han ejercido su ministerio cristiano en las parroquias arriba citadas han sido, entre otros, Alejandro Ulpindo, Norman Soriano, Alberto Storme, Estanislao M. Szarwark, Teo Clerk, Ramón Caluza, Miguelito Javier, Leo Theuwissen, Bernardo Vanhecken, Ricardo Ricard y Andrés Geets.11

En Palavé hay un palacio colonial

En la depauperada comunidad de Palavé, con vista al río Haina, se encuentra la que fue una joya arquitectónica de la etapa colonial. Es una fiel demostración de la abundancia en que vivían algunos jerarcas al servicio de la Corona de España, cuando la hoy República Dominicana era una de sus colonias de ultra mar.

Esa construcción, de piedras unidas con argamasa, consta de dos niveles, con un amplio balcón y un campanario. Al visitarla no hay que ser experto para imaginarse con aproximación verosímil dónde funcionaban dependencias como la cocina, los dormitorios y salones.


Desgraciadamente está perdida entre la maleza, el descuido, el vandalismo, la arrabalización y flanqueada por pastizales donde se mueven algunas vacas de lugareños.

Se le conoce como La Casa Grande de Palavé y probablemente fue edificada en el siglo XVI, pues tiene el estilo de las viviendas de esa época.

Se trata de un casoplón en todo el sentido de la palabra, que guarda entre sus piedras centenarias muchos secretos sociales, históricos y políticos.

Como parte de la salvaguarda del pasado dominicano es necesario que ese palacete sea protegido por las autoridades correspondientes.

Dos grandes fincas de los Trujillo

En el territorio del Municipio Santo Domingo Oeste tuvieron sendas fincas ganaderas Aníbal Julio y Negro Trujillo. Ambos eran hermanos del tirano del mismo apellido.

Aníbal Julio, apodado Bonsito, era un reconocido esquizofrénico, quien a pesar de tener esa grave perturbación mental fue irresponsablemente designado Jefe del Ejército Nacional. Tenía su inmenso hato ganadero en el lugar conocido como Hato Nuevo de Manoguayabo.

Mango Fresco era el nombre de esa gigantesca propiedad rural donde pastaban cientos de reses, muchas de ellas robadas en los caminos vecinales, como parte de la tradición de expertos en abigeato que caracterizaba a varios miembros de la familia Trujillo.


Ha quedado consignado que en ese dominio campestre ocurrieron hechos tan trágicos como la matanza de decenas de labriegos en un momento en que el referido dueño le subió a altos niveles la grave enfermedad que padecía, llevándolo a alucinaciones en que se creía ser el conquistador romano Julio César.

Decenas de militares al servicio de ese enajenado mental pagaron con sus vidas aquel hecho de sangre y se afirma que el dictador quitó de su camino al terrible Bonsito, aunque su muerte la disfrazaron de suicidio.

Oportuna es la digresión para señalar que una voz autorizada, como la de Hans Paul Wise Delgado, narra que cuando se le solicitó desde el poder al médico Gerardo Marten-Ellis que certificara que la referida muerte había sido un suicidio "se negó a hacerlo y se marchó a su casa. Sus poderosas razones tendría..."Luego él y su familia fueron represaliados por el régimen trujillista. Incluso se le canceló el exequátur para ejercer su profesión.12

La inmensa finca de Negro Trujillo era conocida como Engombe, la cual se extendía hasta donde está el Parque Mirador Sur, en las cercanías del hotel Embajador.

Ese hato de ganado vacuno era una de las tantas fuentes de ingresos que tenía el avaro hermano menor del sátrapa. Allí también era el lugar predilecto para sus "expansiones íntimas". Cuando se produjo la salida forzada del país de los Trujillo, por la defenestración del régimen, se dice que encontraron grandes sumas de dinero en cajas, cajones y en el fondo de divanes esparcidos en rincones de la casa solariega que tenía allí.

En sus memorias Joaquín Balaguer escribió de Negro Trujillo que "Las únicas cosas que le interesaban realmente eran el sexo y el dinero". También narra dicho autor que a las 5 de la tarde salía de su oficina palaciega hacia su casa en la carretera que conducía a Herrera.13

En el año1962 comisiones internacionales de derechos humanos descubrieron en el interior de esa masía fosas comunes con huesos humanos.

Bibliografía:

1-Ley No.163-01, promulgada el 16 de octubre del 2001.

2-Ley No.64-05, del 31 de enero del 2005.Artículo 8, párrafo I.

3-IX Censo Nacional de Población y Vivienda. Diciembre del 2010.

4-Obras Completas.Volumen 5.P426.Editora Amigo del Hogar, 2017. José Gabriel García.

5-Diario de la Reconquista. Editora Montalvo, 1957.Notas 256 y 389 (FCU).Pp 153 y 196. Juan Sánchez Ramírez.

6-Ibídem. Nota 345 (FCU).P198. Juan Sánchez Ramírez.

7-Ley No. 492.Gaceta Oficial No.9162, de fecha primero de noviembre de 1969.

8- Decreto No.183-93, artículo 3, emitido el 24 de junio de 1993.

9-Invasión inglesa de 1655. Editora Montalvo, 1957. Emilio Rodríguez Demorizi.

10-La derrota de Penn y Venables en santo domingo, 1655.P73.Editora Búho, 2003.Bernardo Vega.

11-Nombramientos Eclesiásticos. Tomo I.Pp258-261.Editora Amigo del Hogar,1991. Rafael Bello Peguero.

12-Trujillo amado por muchos.Odiado por otros.Temido por todos. Editora Búho,2000.P249. Hans Paul Wise Delgado.

13-Memorias. Tomo IX.P522.Editora Corripio, 2006. Joaquín Balaguer.

Por Teófilo Lappot Robles
15 de septiembre 2019