Santo Domingo Oeste.- El sector Batey Bienvenido, en Manoguayabo languidece entre el olvido de las autoridades y las precariedades por las que atraviesan sus moradores, expuestos a la delincuencia que va cada día en aumento, la deficiencia del servicio eléctrico, la falta de escuelas, el desempleo y otros males.

Y como nos cuenta nuestra periodista Rosalba Escalante la pobreza en que se vive allí se nota, apenas pones el primer pie en ese sector.

El Batey Bienvenido en Manoguayabo, Santo Domingo Oeste, terrenos en los que durante la tiranía del dictador Rafael Leonidas Trujillo funcionó un ingenio de caña de azúcar, hoy sucumbe entre las vicisitudes por las que atraviesan sus moradores.

En un sector compuesto en su mayoría por inmigrantes haitianos, descendientes de los trabajadores del ingenio que hasta el primer gobierno de Leonel Fernández funcionó allí, y donde por su arrabalización son comunes los casos de Dengue, varicela y otras enfermedades, los residentes no cuentan con un centro médico debidamente equipado.

Además de la salud, a esta gente se limita el derecho a la educación. Hace tres años que esperan la entrega de la remozada escuela básica de la zona cuyos trabajos, según lo prometido, serían concluidos en quince días.

Aunque reconocen que no pagan por el servicio de energía eléctrica, se quejan de las tandas de apagones diarias.

Y en un sector donde las fuentes de empleos son nulas, no es de sorprender el alto índice de delincuencia que los arropa.

Como si no fuera suficiente con la falta de luz, hospitales, escuelas y el desempleo, los moradores en el Batey Bienvenido no cuentan con calles en condiciones óptimas para circular.

Por Rosalba Escalante
29 de junio 2019