En este país los protagonistas y beneficiarios del crimen organizado se sienten tan protegidos por la impunidad que emana de un Estado delincuente, que no reparan en agredir a DAVID ORTIZ, gloria del deporte a escala mundial, ser humano muy apreciado, muy querido, por su doble calidad: como astro del Beisbol y como persona.

Se saben fuertes, se sienten con tanto poder, que no temen intentar asesinar abiertamente una figura de tal magnitud. Confían en que la Justicia si no se vende, se dobla. Siempre se rinde ante una orden política o militar, o se asume venal ante un cañonazo de papeletas.

Saben que el Ministerio Público es un ficción,  y como el Poder Judicial, también un instrumento del delito convertido en sistema.

El mal es profundo, por eso no cesa de crecer.

Penoso, ominoso, que se acepte que el FBI asuma este caso ocurrido en el territorio nacional con protagonistas criollos.

Corrompen el Estado y nos imponen el coloniaje.

Para David toda nuestra solidaridad.

Para quienes se han adueñado del país a base de latrocinio, sobre-explotación y crímenes de lesa patria, todo nuestro repudio.

POR EL MOVIMIENTO CAAMAÑISTA-MC:

Por Narciso Isa Conde
17 de junio 2019