Santo Domingo Oeste.- El caso de los estudiantes que se observan en un vídeo profanando una tumba en Manoguayabo, Santo Domingo Oeste, podría llegar hasta los tribunales, mientras las autoridades educativas investigan junto al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani).

El ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, informó ayer que preparan un informe sobre el caso para remitirlo a la Procuraduría General de la República (PGR).

El funcionario explicó que los datos serán entregados a la Dirección Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes, que pertenece a la PGR, y es dirigida por la magistrada Olga Diná, para que se realice el proceso pertinente.

“Esas no son prácticas que el Ministerio ni la familia dominicana estimula y que por ende puede ser debidamente sancionado de acuerdo a lo que establece el Código del Menor”, agregó.

El personal del Conani se trasladó ayer hacia el Centro Educativo Rosa Evangelina Solano, que queda próximo al Cementerio Hato Nuevo, donde también hizo una vista, para conocer el caso y ver de qué forma pueden ayudar.

Habrían profanado más tumbas

Los alumnos habrían profanado otras nueve tumbas más según indicó el encargado de seguridad del camposanto, Juan Mercedes, quien además dijo que aunque ya había cerrado, los niños, que aún vestían el uniforme de la escuela, entraron al camposanto por el lado derecho que tiene una abertura.

Indicó que en uno de los ataúdes los menores de edad le sacaron la cabeza al fallecido.

“Rompieron ese de ahí y le sacaron la cabeza, rompieron ahí, aquí, otro por allí, muchísimas, la tapa de arriba ellos tumbaron todo para abajo, lo desbarataron de ahí, yo llamé a mi jefa y le dije”, expresó mientras señalizaba las tumbas profanadas.

Los menores de Manoguayabo “jugaron” con el cráneo de la fallecida, para después botarlo y dejar los restos desparramados.

El agente de seguridad del cementerio de Hato Nuevo declaró que la mañana siguiente del suceso tuvo que “recoger los restos”.

Madre de estudiante dice “son niños inocentes”

Bertina Méndez, madre de uno de los estudiantes, expresó que “son niños inocentes, porque una persona que sepa lo que está haciendo no la va a hacer”. Expresó que se siente destrozada y no duerme a consecuencia del suceso. “Él dice que él no sabía, que hubo un muchacho que le dijo que fueran al cementerio pero que en realidad él no sabía para qué era”, agregó.



Por Rosmerys De León
21 enero 2020