Por Martín Polanco

Los Alcarrizos.- Lo que ha ocurrido en la familia de Virginia Jaqueline Alejo es digno de contar. Ha sabido sobreponerse a las dificultades que trae la carencia de recursos económicos y hoy día, junto a sus cuatro hijos está a la cabeza de una clínica óptica.

“Una familia que logra trabajar unida, tiene amplias posibilidades de alcanzar el progreso”, dice con certeza la emprendedora dama cuando aborda el tema.

Y agrega. “Esta hermosa empresa familiar surgió tras el sacrificio, de una madre abnegada que deseaba dar lo mejor a sus hijos y la preparación y trabajo de un hombre honesto y amoroso. Es así que en el año 1990, tras atravesar una crisis económica y de salud, la cual me llevó a realizarme una cirugía delicada del colón, tuve claro que de alguna manera debía ayudar a mi esposo a sacar la familia adelante. A caminar mejor”.

En pijama y sin poder estar parada o sentada por mucho tiempo, por su salud, asistió a una reunión para conocer cómo acceder al microcrédito. Eso le cambió la vida. Se empoderó, buscó un pequeño local en alquiler donde apenas cabían dos personas y muy escaso mobiliario. Decidió que allí iniciaría Óptica Jael, que es el nombre que dio a la pequeña empresa.



Llegar hasta ahí no fue una tarea fácil, pero aún así, sin mucha mercancía y con mochila al hombro, repartiendo volantes, dio los primeros pasos de promoción de su negocio, en el que su esposo, que es optómetra, examinaría a los clientes.

Luego tras años de esfuerzo arduo ganándose la clientela, tanto Virginia como su pareja entendieron que debían ampliar el negocio. A través del microcrédito reunieron 200,000 pesos, que fue el inicial para la compra del local donde actualmente está instalada la óptica. Se acercaron a la Fundación Dominicana de Desarrollo (FDD) que les proporcionó un préstamo.

La FDD, que otorga solo microcrédito individual, está presente en nueve provincias del territorio nacional a través de 15 oficinas, ubicadas, básicamente, en el Gran Santo Domingo (Distrito Nacional y provincia Santo Domingo), en la región Norte del país y en San Cristóbal (región Sur).

El crédito promedio de la institución (de la FDD) es menor de 19,000 pesos.



El local para la óptica fue remodelado y adecuado siguiendo los parámetros que requiere un establecimiento donde se trabaja.

Trabajando codo a codo con su esposo, pagaron el local, compraron su casa, un terreno para parqueo de los clientes y lo que más atesoran, costearon la educación de sus cuatro hijos, que ahora son médicos en optometría, medicina general, laboratorista y odontología, titulados en universidades privadas y quienes, a pesar de las múltiples ocupaciones, ofreciendo servicios públicos en otros centros, forman parte del staff de la óptica.

Virginia Jaqueline realiza obra social con el asilo 24 de Abril, de Los Alcarrizos, donde dona los lentes a aquellos que no pueden pagar y a otros se les cobra un monto mínimo. “Seleccionamos a personas que realmente lo necesitan y realizamos la donación”, indica con tono de satisfacción.

“Este negocio es un proyecto de Dios para mi familia”, sostiene.


Así define Virginia el emprendimiento que le permitió sustentar la economía de su hogar, ofreciéndoles una educación y vida digna a sus hijos cuando estos aún no alcanzaban a producir. Hoy día su éxito y responsabilidad social es un ejemplo a seguir para las mujeres de su localidad. En 2019, Virginia fue nominada a Premios Microempresariales Citi en la categoría Microempresa Familiar. Se le puede ubicar en la calle Duarte 169, Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste. Tiene el teléfono/celular:809-548-1689.