Por Yamilka Contreras

Los Alcarrizos.- En un sector de este municipio, residen las hermanas Ramos García, las cuales sufren una extraña enfermedad genética que provoca que no transfiera líquido en la médula espinal, impidiéndoles que desarrollen su vida de manera normal.

Claudia, la mayor de las hermanas, la que una vez quiso ser escritora, es la que en peor estado se encuentra, ya que perdió la movilidad de sus extremidades y ahora postrada en una silla de rueda ve pasar los días.

La otra hermana es Eliza, de 35 años de edad, quien desde pequeña soñó con ser médico, cuenta a esta periodista que de manera repentina fue perdiendo la movilidad de sus piernas, pero que aún no pierde la fe en Dios de que sus hermanas y ella puedan estar en mejores estado.

Laura Josefina, es la menor de las hermanas, quien llevaba una vida normal hasta los doce años, nos cuenta que su vida dio un giro radical desde que comenzó aparecer los síntomas que hoy mantiene a sus hermanas sin movilidad.

La enfermedad no les permite a las hermanas comer con sus manos porque ataca los nervios, paralizando progresivamente el cuerpo.

Pero gracias al corazón de Chapela Ramírez, una vecina que se ha dedicado a cuidar de las hermanas Ramos García desde hace dos meses, después que falleciera de cáncer la madre de ellas  y la dejara en manos de su padre José Ramos, un anciano de 72 años de edad, quien incansablemente trabaja para buscar el sustento diario de sus hijas.

Esta humilde familia no cuenta con los recursos económicos necesarios y piden ayuda del presidente Luis Abinader, también de cualquier persona o entidades interesadas en colaborar con esta noble causa